III. La descendencia de los Devas
"Los Dioses de la vieja religión se vuelven los diablos de la nueva".
-Margaret Murray
Los Devas han sido despiadadamente maltratados una y otra vez. Al igual que los zoroastrianos, el Budismo rebajó a los Dioses védicos o Devas a "demonios", asistentes de Buda, héroes humanos o espíritus secundarios.
Como si no hubieran sufrido suficientes injurias, los infortunados Devas han tocado fondo a manos de la New Age: cualquier espíritu menor de los bosques, de las plantas y de los arroyos es llamado Deva, cuando en el sentido original de la palabra, un Deva es un Dios; Indra es un Deva, por ejemplo, En Grecia, para un sánscritoparlante, Pan sería un Deva, Hécate una Devi.
Se piensa que la palabra sánscrita Deva proviene del Proto-Indo-Europeo *deiwos, adjetivo que significa "celestial" o "resplandeciente", una derivación PIE de la raíz *diw o "resplandecer", relativa sobre todo al cielo diurno. Otra posibilidad, pero m¨¢s remota, es que provenga de la raíz *diiv, o "jugar".
Sucede que esta raíz tuvo peripecias m¨¢s afortunadas, al convertirse en el griego Theos, el lituano Dievas, el germano Tiwaz, el latín antiguo Deivos y el lat¨ªn moderno Deus. En efecto, de esta misma raíz proviene nada menos que nuestra palabra "Dios".
Un nombre divino de gran importancia para la Stregoneria deriva también de ella: Dis.
Así pues, de la misma palabra raíz, Deva, nacen las dos palabras extremas: Dios y Diablo.
La palabra romani o gitana que significa Dios, Del, Devel o Dewel, se deriva de manera directa de una forma sánscrita alternativa, Devati. Por ello se ha dicho muchas veces que los gitanos adoran al Diablo. Aquí tenemos una forma en que la palabra Deva evolucionó hasta ser prácticamente idéntica en forma a Devil o Diablo, pero significando nada menos que Dios, y sin la más mínima connotación demoniaca.
Tampoco está tan lejos del adjetivo latino Divus o Divino, derivado de Deus. El parentesco de las palabras se hace evidente.
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