Nombres y palabras      
              Conceptos y elementos de Paganismo y Brujería   

 

 

El Diablo en el Oficio Tradicional:
La Ex
traña Odisea del Viejo Nick

Parte 2

 

 

Tratando con el Diablo

 

El uso de la palabra “Diablo” para referirse al Antiguo ya se remonta a unos 1500 años atrás, y más- nos guste o no, ES un título para el Antiguo, y aun cuando fue el Cristianismo el que lo trajo y se lo aplicó a Él, eso no hace ninguna diferencia. CÓMO NOSOTROS lo utilizamos es todo lo que importa; de todas maneras los extraños no deberían estar escuchando nuestras oraciones e invocaciones- así que no hay por qué temer que los cristianos te escuchen y se alarmen.

 

Los Dioses de todo el mundo obtienen títulos y nombres de las diversas culturas con las que entran en contacto- el Dios indú Shiva (el cual los musulmanes creen que es el Diablo, y que lo llaman “El Diablo”) posee centenares de títulos gracias a los muchos pueblos que han estado en su tierra, y se lo han encontrado. Algunos de estos títulos no son nada elogiosos- pero “Diablo” en el occidente tiene muchas connotaciones poderosas y positivas, cuando menos para los paganos modernos: Poder Animalístico, Lujuria Positiva, Vigor, Astucia, e incluso una suerte natural de sabiduría, que conduce a la más grande y más sublime Sabiduría. Es Ingenioso; es Sagaz, y representa algo acerca del individuo que es muy importante.

 

El Maestro de los Cuernos de Cabra obtuvo de los cristianos un nuevo título: Diablo. Bien puedes aceptarlo, y darte cuenta de que utilizar determinado título o nombre para un ser resulta secundario a saber en tu corazón a quién es que llamas. Este es un punto importante, si bien sutil. Por supuesto, hay otro punto para el uso de títulos que son botón de alarma como “Diablo”- estoy bastante seguro de que la iglesia cristiana jamás tuvo la intención de que esto ocurriera, pero no sólo le han otorgado al Viejo Dios de los Brujos un nuevo nombre, sino que han hecho poderoso su nombre, también.

 

Para las personas educadas en el occidente, “Diablo” está cargado con fuerza real- escucharlo, sacarlo a colación, produce un impacto en la mente; hace que la mente profunda se enderece en su asiento y ponga atención. Pocas personas comprenden lo importante que es el que la mente profunda “reaccione” cuando una persona se esfuerza para alcanzar a los Poderes con palabras; ninguna invocación es exitosa hasta que sientes, literalmente sientes, en lo más hondo de tu columna, una sacudida, un estremecimiento, y sientes su fuerza primigenia. Para la mayor parte de los occidentales, la palabra “Diablo” provoca precisamente eso.

 

No albergo dudas de que en tiempos precristianos, los nombres de ciertos espíritus provocaban el mismo tipo de estremecimiento y ominosidad que la simple palabra “Diablo” produce ahora para algunos. En todas las épocas ha habido ciertos nombres y cosas que simplemente no se decían con impunidad. Utilizar los nombres de los Dioses en los viejos días era considerado un asunto peligroso para empezar, puesto que los Dioses eran entidades reales y poderosas, y sus nombres estaban conectados a ellos; eran inmensos y más allá del fácil entendimiento de las mentes lineales de los seres humanos; su efecto sobre el mundo no sólo era sorprendente, podía ser aterrador.

 

 

¿Te sientes valiente?

 

Si quieres hacer un buen experimento de “psicología mística”, y si eres relativamente nuevo en el mundo de la Metafísica Tradicional (o quizá incluso si no lo eres), sal afuera una noche, una buena noche de mucho viento, y aléjate de la gente- ve a un sitio que parezca “tenebroso” incluso durante el día. Cuando te encuentres en un lugar apropiado, reza al “Diablo”. Naturalmente, no te estoy diciendo que reces dentro del contexto cristiano; te estoy diciendo que le reces al Antiguo, pero sé obscuramente poético- “YO TE INVOCO, ANTIGUO, LLAMADO DIABLO POR LOS HOMBRES... VIEJO HOBB, MAESTRO DE LOS OJOS DE CABRA...” Por ahí va la cosa. Puede que te sorprenda lo que suceda.

 

Hubo bastantes brujos por toda Europa y las Islas Británicas que así lo hicieron. Y una vez que hayas hecho el “experimento” que acabo de sugerir, puede que comprendas por qué. La mente es un manantial sin fondo; si has crecido en el occidente cristiano, le han hecho cosas a los lugares obscuros y hondos de tu mente; y han puesto ciertas “palabras” que explotarán allí en lo profundo, haciendo que se alcen extraños poderes.

 

El tremebundo “Sendero de la Mano Izquierda” es un sendero oculto de luz por esta misma razón- ¿vas hacia el mal y la muerte cuando te aproximas a las temibles Artes Luciferianas, a la Verdadera Brujería de cualquier especie, o a la que suele llamarse Magia “Negra”? La Derecha del Condicionamiento Social diría “sí, absolutamente”. Pero tras esa puerta obscura, aguarda una luz que es nuestra única esperanza. La luz que buscamos y necesitamos no se esconde en un sitio donde pueda ser fácilmente hallada; los cobardes y la gente que no corre riesgos jamás la encontrarán. Se esconde en el último sitio donde la mayoría de la gente buscará. Esta es la temida noción detrás de la “reversión ritual”. No se trata de muerte o de maldad; se trata de vida y de realización. Y la luz de la Gnosis o auténtica Sabiduría se oculta en el último sitio donde la mayoría de la gente buscará; jamás en sus peores pesadillas iría el 99% de los seres humanos vivientes hacia su propia muerte o posible “condenación” espiritual por el bien de la Sabiduría. Pero el Viejo rito nos dice que esto es de hecho requerido.

 

No podemos simplemente desechar la tradición porque algunos cristianos (y la mayor parte de los neopaganos y wiccanos) tienen algún problema con ella. Ellos empezaron este asunto del “Diablo”, y nosotros lo continuaremos, así como lo hicieron las brujas vascas- ellas no tenían ningún problema en llamar al Antiguo el Diablo (entre otras cosas).

 

Tanto el lujurioso “Old Hornie” en lo profundo de sus cavernas y bosques, como el refulgente Lucifer, provienen ambos de figuras paganas, eran y son figuras paganas; nada cambiará esto jamás, ni tampoco su lugar en los Misterios. Una vez más, no tiene nada que ver con “Satán”, excepto en un sentido- se encuentra fuera del poder de la Iglesia.

 

 

Copyright © 2005, 2007 Robin Artisson

Reproducido con el permiso del autor

Traducción Copyright © 2007 Luis Abbadie

 

 

Todo el material en estas páginas, salvo cuando se especifique lo contrario, Copyright © Luis G. Abbadie

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