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Definiciones

 

Paganismo/Neopaganismo: Del latín Paganus (habitante del campo, campesino), su significado ha ido cambiando. Al extenderse el Cristianismo, el Pagano era quien vivía en comunidades apartadas, y por lo mismo preservó sus creencias al margen de la campaña de adoctrinamiento cristiana. Como consecuencia, se convirtió en una palabra despectiva: puesto que los Paganos se resistían a adoptar el Cristianismo, debían ser (en opinión de los Cristianos) ignorantes y no poco estúpidos, cuando por el contrario, eran bastante inteligentes como para no dejar que les impusieran una creencia. De significar simplemente “no cristiano” pasó a significar “anticristiano”, debido a la lógica de que “si no es de Dios, es del Diablo”, la misma que llevó a la persecución de la Brujería.
Los Paganos actuales retomamos la palabra, descartando el sentido peyorativo, para referirnos a una religión centrada en la Naturaleza, cree en panteones o pluralidad divina, predominando determinado Dios o Diosa dependiendo del grupo o tradición. 

 

Wicca: Generalmente se piensa que la palabra Wicca es de origen celta y designa a una persona o gente sabia, y así lo sostiene el Diccionario del Inglés de Oxford; de ella se derivan las palabras inglesas Witch (Bruja) y Witchcraft (Brujería). Estudios antropológicos más recientes indican, sin embargo, que la palabra Wicca (y por consiguiente, Witch) se origina en la antigua raíz indoeuropea Weik, relacionada con la magia y la religión; de Weik se derivan, entre otros, los vocablos Wihen (Consagrar, en alto alemán antiguo), Wikken (predecir, en alemán medio), y las palabras inglesas Guile (Ingenio, Maña, Astucia) y Wile (Astucia, Ardid). Así pues, Wicca abarca las nociones de brujería, sacralidad, predicción, ingenio y astucia, mientras conserva las connotaciones de su raíz Weik: magia y religión.
Se ha propuesto también que Wicca se deriva de una raíz que significa doblar o torcer; sin embargo, esta traducción está muy desacreditada en la actualidad, y todo indica que es incorrecta. En todo caso, según quienes la defienden, podría referirse a la capacidad del brujo para doblegar la realidad de acuerdo a su voluntad (en el extremo opuesto, algunos detractores de Wicca insisten mordazmente que esta palabra significa que Wicca tuerce o tergiversa las tradiciones).
Wicca es el nombre dado por el británico Gerald B. Gardner a una religión fundamentada en la naturaleza. La Wicca o Brujería es una religión Pagana, ya que retoma y pone al día antiguas creencias y costumbres anteriores al monoteísmo, la Vieja Religión de la Brujería, que fue malinterpretada y perseguida en siglos pasados; sus ritos y celebraciones, siguen los ciclos de las estaciones. Los practicantes reciben el nombre genérico de Wiccanos, (o Wiccans, entre los puristas, lo cual contribuye por desgracia a que muchos vean a Wicca como parte de la influencia norteamericana). Originalmente la palabra Wicca es masculina y Wicce (se pronuncia Wik-key) es la forma femenina, lo cual ya ha quedado totalmente en desuso.
La Wicca no es una religión organizada; los grupos o covens suelen ser de trece o menos personas, y no hay líderes globales; aunque puede haber sacerdotisas y sacerdotes, todos los Wiccanos mantienen un contacto directo con la Divinidad, sin necesidad de intermediarios. Incluso hay practicantes solitarios que nunca han pertenecido a grupos. Los Wiccanos no son proselitistas: consideran que cada ser humano tiene el derecho de seguir su propio camino o religión hacia lo Divino, y no buscan atraer miembros o imponer sus creencias.
Las creencias varían, en las distintas vertientes de Wicca; en términos generales, se rinde culto a la Divinidad en sus aspectos femenino y masculino: la Diosa y el Dios. Y estos son identificados por algunos como sus equivalentes en tal o cual tradición pagana (dioses celtas, griegos, egipcios, etc.), ya sea según la ascendencia o nacionalidad del Wiccano, o bien según sus preferencias personales. La mayoría de los Wiccanos practica algún tipo de magia: un hechizo es un pensamiento dirigido, o una oración; otras creencias también se valen de pensamientos enfocados y oraciones para lograr propósitos definidos. Pero la magia jamás será usada para fines nocivos, egoístas, o manipuladores; una norma que muchas vertientes de la Wicca ponen en práctica es la Rede Wicca: “Si a nadie perjudica, haz lo que quieras”.

 

Warlock: El vocablo inglés Warlock (Hechicero) no designa al brujo masculino: Warlock es una palabra escocesa que significa “Traidor” o “Rompedor de Juramentos”, y es ofensivo para el Brujo o Wiccan.

 

Bruja o Brujo: De acuerdo con Robin Skelton, Bruja/o se deriva del flamenco Brugge y significa “Puente”, es decir, un puente entre los mundos de la materia y el espíritu. Por otra parte, en Tesoro de la Lengua Castellana de Sebastián de Covarrubias (1611), se reproduce a su vez la tesis de un licenciado Poza, quien estudió en aquella época la lengua y la población de España: Bruxa y Bruxo, según Poza, derivan de la palabra bruex, que en lengua septentrional significa hermano y hermandad, “aludiendo a la que tienen entre sí unos con otros estos perdidos, y ciertas señales por donde se conocen, aunque nunca se hayan hablado ni visto”. De allí que Félix Llaugé, el muy publicitado y comercializado Mago Félix, diga con poco característica asertividad acerca de la Brujería que “en su verdadero sentido, este último término indica por antonomasia una idea colectiva, una reunión, una comunión doctrinal”.
Antes que los conservadores y derechistas pongan grito en el cielo debido a que esto les suena a Masonería, recordemos: la Bruxería de que habla Poza era una religión perseguida, clandestina (como lo demuestra el que incluso este cronista les llame “perdidos”), y como tal, sus devotos hicieron lo mismo que han hecho quienes defienden una causa en similares circunstancias; cuando fueron objeto de similar persecución por parte de Roma, los primeros Cristianos se identificaban entre sí por medio de ciertos signos, por ejemplo el famoso signo del pez. Esta comparación no pretende establecer nada sino que los seres humanos recurren a métodos similares en circunstancias similares; también quiero puntualizar que no es el mismo caso de la Masonería, ejemplo de que también es posible recurrir a métodos parecidos por motivos diferentes; con esto tampoco pretendo expresar un juicio acerca de la Masonería (si hago tantas aclaraciones es porque ya he visto lo fácil que es ser malinterpretado en la red), salvo que sencillamente se trata de cosas distintas.
Mucho de lo que dije de Wicca se aplica a la Brujería. Primero, descartemos a los Santeros y Curanderos que con tanta frecuencia suelen denominarse Brujos en Latinoamérica; de nuevo, en este caso, no pretendo emitir un juicio, sino dejar en claro que se trata de acepciones distintas de una misma palabra. Aquí hablo de la Brujería como la Vieja Religión de raíces europeas; la Santería es una religión muy distinta, de raíces africanas, con un sincretismo de elementos Cristianos e indígenas americanos; y el Curanderismo es una práctica de orígenes netamente prehispánicos, también con su dosis de sincretismo.
La Brujería tampoco es Satanismo, por dos razones: Satán o el Diablo es inadmisible en las creencias Brujeriles, y un Brujo jamás va a practicar magia “negra” (odio, muerte, etc.) en contra de alguien más con fines egoístas.
La Brujería ve a la existencia como una dualidad, una polaridad: positivo/negativo, masculino/femenino, luz/obscuridad. Pero esto no es lo mismo que Dios/Diablo o bien/mal; la polaridad en las creencias Brujeriles y Paganas es de complementos, no de opuestos. El Brujo no cree en la existencia de una personificación del Mal, tal como el Diablo Cristiano; lo que no significa que rechacemos el concepto del mal. La ética Brujeril es sólida, se basa en la responsabilidad del individuo y en que todos enfrentaremos las consecuencias de nuestros actos. Como dice el lema de los detectives televisivos, “el que la hace, la paga”. Y puesto que la Brujería es una religión Pagana, estamos obligados a respetar la Vida en todas sus manifestaciones, así como la integridad física, emocional y espiritual de todos los seres humanos. El mal no es sino la ausencia de bien: cuando una persona carece de parámetros éticos, el egoísmo le llevará a actuar a costa de los demás; pero el Brujo defiende el equilibrio y la justicia, y jamás abusará o atacará a inocentes.
Esa Dualidad de que hablaba se manifiesta por encima de todo como los aspectos masculino y femenino de la Divinidad; como consecuencia, el sacerdocio puede ser ejercido por hombres y mujeres por igual, si bien la manera de hacerlo será distinta según sea el caso (esto se aplica también a la Wicca). La Brujería incluye la práctica de magia con fines de ayuda física, emocional y espiritual, sanación propia y ajena, etc., siempre con fines constructivos; la ética Brujeril se aplica tanto en la vida cotidiana como en la magia.
La Vieja Religión de los Brujos es aquella que fue objeto de persecución en muchos lugares, como en los Pirineos Vascos por parte de las autoridades españolas y de los “cazadores de brujas” franceses tales como Pierre DeLancré.
Es debatible si Wicca es una derivación directa de los cultos Brujeriles, o bien una reconstrucción especulativa; la Wicca que instauró Gerald B. Gardner seguía con bastante precisión los lineamientos generales de la Brujería tradicional, pero la mayoría de sus elementos concretos –textos de rituales, símbolos, etc.– eran adaptaciones de material Qabalístico y Masónico; por ello, muchos piensan que todas las ramas de Wicca o Brujería son de origen moderno, y parten de Gardner. Esto no es así, y la historia nos muestra numerosas evidencias de que la religión de las Brujas se remonta mucho más atrás en el tiempo que la Wicca Gardneriana, la cual sería una derivación más de ésta, ya sea de manera directa (por herencia) o indirecta (por emulación) y con cierto sincretismo.

 

Stregheria: Italia es el hogar de algunas de las más antiguas tradiciones Brujeriles, cuyas raíces son etruscoromanas. Strega se deriva del latmn Strix, que designa al Bzho. Esto se relaciona también con la Striga del folklore romano, una criatura femenina vampírica capaz de transformarse en búho. Eventualmente, como ha señalado Raven Grimassi, Strix y Striga llegaron a ser intercambiables. La palabra latina Striga evolucionó en la palabra italiana Stregare, hechizar , por lo que la bruja fue llamada Strega, literalmente una Hechicera. Por otra parte, Strigare, en italiano, significa "extraer", lo que puede relacionarse con el significado de la más antigua denominación griega para la Bruja, Pharmakis, que significa una hierbera que hace pociones... evidentemente, extrayéndolas de las plantas. Aun así, el aspecto religioso de la Brujería se remonta a los tiempos mas antiguos; incluso Circe y Medea son descritas como sacerdotisas de Hécate y de Diana, cultos que eran propios de las zonas rurales y apartadas, al margen de la practicas religión "oficial" romana, centrada en los Dioses Olímpicos. Stregheria, en su uso mas generalizado en países anglosajones, se refiere mas bien a la Religión de la Brujería, en particular en su vertiente italiana (la Vecchia Religione, es llamada por sus devotos; Stregoneria se aplicaría al aspecto "practico", a las artes mágicas Brujeriles. Para los Brujos italianos, esta distincisn no existe; ambas palabras son utilizadas como sinsnimos. Se derivan, de hecho, de Strega, que se refiere a una mujer o Bruja, y Stregone, que es un hombre o Brujo. Strega es utilizado con frecuencia (fuera de Italia) para referirse a la Brujería italiana, denominandola la Strega o la Tradición Strega, y englobandola casi siempre como una vertiente mas de Wicca. Esto enfurece a los Streghe y Stregoni (plurales de las mismas palabras) italianos, quienes argumentan con justa razón que no existe una "tradicisn italiana" como tal, sino que son muchas las tradiciones, y varían bastante dependiendo de la región.

 

Chamán: El chamán se distingue del brujo por la especialización, por así decirlo.
Según Rosemary Ellen Guiley, en su Harper’s Encyclopedia of Mystical & Paranormal Experience (Castle Books, 1991), el chamanismo engloba “sistemas mágico-espirituales en los que un adepto entra a un estado alterado de consciencia y viaja a realidades no mundanas para curar, adivinar, comunicarse con los espíritus de los muertos”, y otros propósitos. Están separados de su comunidad debido a sus intensas experiencias espirituales. “El trance extático separa a los chamanes de otros adeptos religiosos y mágicos. Los chamanes no pueden volverse chamanes sin experimentar trances extáticos, y llevan a cabo todas sus funciones en trance”.
Sin embargo, el brujo adopta una mentalidad especial para un ritual, un “estado alterado” más sutil. La diferencia no es tanta, salvo en matices.
El chamán trabaja más en contactar e incursionar en otros planos, el brujo en la manifestación de lo que proviene de estos planos en el mundo en que vive.
Un chamán conoce hechizos, pero se especializa en ser un "embajador" y "guía" para su comunidad en los otros mundos; el brujo es también intermediario, pero su campo de acción principal es el mundo material. Ambos hacen mas o menos lo mismo, pero con énfasis en distintos aspectos.
El brujo rural, el chamán, es mas bien llamado curandero o yerbero por su comunidad, chamán es una palabra mas urbana y extranjera. Y le dicen así no por su trato con los espíritus o por sus viajes al mundo astral, sino por su trabajo de curación. También se le dice brujo, por su lado sanador y por su lado hechicero, pero no por su uso de enteógenos ni por sus viajes astrales, ya que la gente no suele saber de esto.
El primer chamán -el primer brujo-, era el que negociaba con los Dioses, los espíritus de la naturaleza y de los animales, a nombre de su clan; actualmente, los brujos no necesariamente representan a una comunidad... lo hacemos para fines prácticos, ya que somos la porción de nuestra comunidad que interactúa con diversos planos; pero la comunidad ya no nos atribuye ese rol, y pocas veces somos conscientes de ello.

En torno a ellos, el tiempo contuvo el aliento; las posibilidades florecieron, y el destino se volvió maleable. Por un instante, cualquier cosa era posible...

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