Cuerno y Fuego
Cuerno y Fuego, Horn and Fire… Aunque los conceptos son comunes a diversas recensiones de Brujería de las Islas Británicas, esta frase concreta proviene del Oficio del Cruce de Caminos (Crossways Craft), la vertiente de Brujería escocesa a la cual pertenezco. Desglosemos:
El Cuerno:
Un Cuerno es un símbolo tanto masculino como femenino; su forma es obviamente fálica, por lo que representa la potencia creadora del Padre… pero un cuerno hueco puede ser un recipiente para bebida, un "cáliz" o, si a esas vamos, un "grial". Así como el caldero es receptáculo y matriz donde se cuece y regenera cuando existe, el cáliz, alforja o Cuerno –en este caso- es el vehículo de transmisión, aquel que ofrece la esencia regeneradora a los humanos, del cual bebemos para reintegrarnos a ella. También, siguiendo la analogía griálica, sería el contenedor de la Sangre divina, o en este caso de la Sangre Bruja, la Serpiente Roja que anida en el Caldero.
La Dama –llamada en otras tradiciones la Horn Daughter o Hija del Cuerno- es quien viene con el Cuerno/Alforja/Grial en la mano; ella es la Hija de la Dama Destino, del manto verde y la Rosa sobre su corazón. Ella es quien nos da de beber del Cuerno, para que nazca en nosotros el Horn Child o Niño de Cuerno, el fruto de la unión de lo humano y lo divino, del cuerpo y del espíritu, del brujo o bruja y el Fetch, su espíritu inmortal. El Cuerno/Cáliz es el receptáculo de la unión alquímica.
Pero un Cuerno, perforado en su extremo, también puede ser soplado, por lo que es un instrumento de Viento, lo cual lo relaciona con la Voz del Viento, común a muchas formas de Brujería desde británicas hasta italianas. La Brujería escocesa no utiliza las
correspondencias habituales con los cuatro elementos, de origen griego, que la magia ceremonial popularizó durante siglos y que algunas formas de Stregoneria sí utilizan, seguramente debido a la cercanía geográfica con Grecia.
El viento es el aliento vitalizante, la voz que transmite la Sabiduría de los espíritus y de los Antiguos. El viento nocturno es el aliento de la Luna, el hálito del cambio, el que lleva los mensajes entre este mundo y el que se encuentra detrás de la Luna: la Campiña de los Espíritus de Maestría. Recordemos que la Luna es obvio símbolo del cambio, de la transición entre los mundos, entre la luz y las tinieblas. Volviendo al Cuerno, a través de él viene el aliento creador, es un sonido de manifestación, un llamado a los seres del Otro Mundo, a los Dioses.
El Fuego:
El Fuego no es otro que el Cunning Fire, el Fuego de Astucia, la fuerza sagrada que arde en el interior de todo ser vivo; es el Fuego entre los cuernos del Maestro, figura que Eliphas Levi retomó al idear su célebre versión del Baphomet templario. El Maestro del Sabbat, el Hombre de Negro de los covens escoceses usaba una máscara de chivo, con una vela o pequeña antorcha entre los cuernos; en la frente, para simbolizar que el Fuego es el obsequio del Maestro, el Dios de los brujos; aunque, como dije, el Fuego es inherente en todo ser vivo y el obsequio consiste en brindarnos la conciencia de ese Fuego dentro de nosotros, la Astucia para avivarlo en una llamarada.
El Fuego puede ser representado con una llama entre las puntas del Stang, o bien sobre un cráneo de chivo –o de algún otro animal cornudo según he oído que lo hacen en algunas tradiciones- pero en todos los casos hay un significado adicional: la Llama entre los dos Cuernos forma una triada fundamental, el Cuerno de la Vida y el Cuerno de la Muerte que simbolizan la alternancia, el cambio, los ciclos, y el Fuego de Astucia en medio, la fuerza que provoca, manifiesta y permite el movimiento. Esto lo representamos también con el trincho de tres puntas, o Tridente.
Cuerno y Fuego:
Esta frase en concreto es parte de lo que podríamos llamar la liturgia del Cruce de Caminos. Es parte del Sacramento Rojo –lo que suele llamarse en algunoa textos publicados el Red Meal o Housle; las razones serán obvias si consideramos la identidad del Cuerno con el Cáliz y que el alimento que acompaña al agua o licor -pan, carne, etc.- con frecuencia ha sido sometido al proceso transformador del fuego (al ser horneado, asado, etc.)
Estas palabras son utilizadas igualmente como culminación de varias invocaciones y llamados. Solemos decir algo como: "Haz brotar Cuerno y Fuego en mí" (Bring Horn and Fire in Me) ya que el consumo del Sacramento Rojo, así como estas invocaciones, tienen en común el fin y/o consecuencia de hacer que las fuerzas mencionadas se manifiesten en nosotros.
Estas fuerzas se unifican en el Sacramento o Housle. Se ha dicho mucho que la dualidad no es el foco absoluto de la Brujería tradicional, pero es innegable una dualidad inherente en este emparejamiento, una polaridad. Sin embargo, la unión de bebida y alimento no es nada en sí misma sin un tercer elemento, el ser humano -la bruja, el brujo- que los recibe en su cuerpo, en el cual se integran a la Sangre Bruja y al Fuego de Astucia que ya existen en su interior, despertándolos para que se produzca una reintegración.
Esto puede ocurrir en muchos niveles; en una invocación al Cornudo o a la Dama, lo que significan estas palabras es el remover y despertar las fuerzas divinas en nosotros, para lograr la comunicación con, y/o manifestación de, los Antiguos.
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